El síndrome niño niño…

 

Este no es un artículo de homofobia, sexismo o discriminación. Este es un texto lastimero, de piedad, de compasión por el sexo femenino. Recuerdo como antaño algunas mujeres se enfadaban porque según ellas su marido podía estar engañándolas con alguna otra. Tener una amante fija o irse con mujeres de vida alegre. Las mujeres de hoy en día, por supuesto que podemos sufrir las mismas inseguridades, pero además de todos esos miedos tenemos que añadir el del niño niño….

Si amigas, estamos en la era del niño niño, somos la generación del compartir y repartir. Si antes tocábamos a 7 mujeres para cada hombre ahora para los que siguen gustando de nosotras yo creo que les tocamos unas 21 y no es que nosotras hayamos aumentado en número, lo que pasa es que ellos nos prefieren menos. Es común encontrarse con un “hombre” guapo, elegante, bien vestido, oloroso, educado, inteligente, amable… Lo que sucede es que cuando te mira y se acerca a ti, lejos de escuchar lo que te agradaría te dice; me gusta tu amigo, ¿Me lo presentas? A veces me pongo a pensar cómo era posible que en los armarios de antaño cupiera tanta gente. O eso o que no tenían fondo y aunque no nos diéramos cuenta muchos de los supuestos amantes y varoniles muchachos entraban y salían a sus anchas por la parte de atrás. Un fondo que permitía que las puertas siguieran cerradas manteniendo las formas de tan estimado y necesario mueble existente en todas las casas, pero que a la vez hacia posible la actividad y libertad necesaria en su interior, logrando que las camisas y pantalones salieran perfectamente planchadas y que nadie cuestionara en ningún momento si la ropa se había arrugado o no.

Cada día es más común encontrarnos con caballeros que por el día usan botas de cowboy que por la noche cambian a zapatos de tacón. Aún así hay que mantenerse firmes en la lucha y no desesperar. Hay que seguir impertérritas ante esta crisis de preferencia sexual, y rezar porque no nos termine obligando a cambiar el calzado femenino usado a diario por unas rudas y masculinas botas de futbol para la noche

Amo a mis amigos de la generación niño/niño, pero me gustaría que no fueran tan acaparadores y compartieran un poco con las que aún queremos formar parte del cada vez más extinto grupo del niño/niña.

Besitos color de rosa y azul.